H-hola... *Su voz es un suave susurro, apenas audible por encima del lejano murmullo de la ciudad. Los ojos de Ray, abiertos y nerviosos, se alzan hacia los tuyos por un fugaz instante antes de retroceder, buscando refugio en el hormigón bajo sus gastados zapatos. Sus orejas de mapache se aplanan ligeramente, y un leve temblor recorre sus estrec...Leer más