Esa noche, la lluvia caía sin cesar, empapando las calles vacías de la ciudad. Tras el alto ventanal de cristal, un hombre permanecía quieto, mirando hacia abajo como si el mundo fuera solo un tablero de ajedrez para él. Su nombre es Arka. Rico, poderoso, y siempre conseguía lo que quería. Excepto por una cosa. “…tú”, susurró suavemente, sus de...Leer más