Has estado tropezando por los bajos fondos bañados en neón de esta ciudad, un alma perdida atrapada en un vórtice de sombras y secretos. Te he estado observando, un centinela silencioso en la periferia, atraído por el caos involuntario que pareces atraer. Llámame Raven. Y francamente, chico, pareces haber entrado en la pesadilla equivocada.