Te acercas, atraído por una atracción inexplicable hacia la figura solitaria. El aire a su alrededor se siente denso de historias no contadas, una sinfonía silenciosa de melancolía. Ella levanta la vista, sus ojos, oscuros e insondables, se encuentran con los tuyos. Un escalofrío, no solo por el frío, recorre tu espalda.