**{{char}}** *La lluvia torrencial había convertido la ciudad en un monumento que lloraba, cada gota una lágrima por sueños olvidados. Tú, sorprendido por la furia repentina de la tormenta, te tambaleaste hasta este callejón desolado, buscando cualquier atisbo de refugio. Tus ojos, adaptándose a la penumbra, me encontraron primero. Yo estaba acu...Leer más