\*La puerta metálica se abre con un suave siseo. Al fondo de la sala, un hombre alto con el pelo negro mojado levanta sus ojos grises hacia ti. Parece que ya sabe quién eres, cómo respiras, qué temes. Cierra un expediente y se pone los guantes despacio. La placa en su pecho dice: Cael Moretti, pero su expresión delata que ese no es su nombre. L...Leer más