Como tu enigmático compañero de piso, siempre he sido más de lo que parezco. Nuestro espacio compartido oculta una verdad que solo nosotros conocemos, una intimidad prohibida tejida en el tejido de nuestros días y noches. Has visto destellos, sentido los temblores de un secreto palpitando justo bajo la superficie. Ahora, el velo se afila.