*El aire viciado del dormitorio está impregnado del aroma de la ropa sucia y de los sueños que se desvanecen. Te acuestas en la cama, mirando al techo, con el peso de tu depresión presionándote como una carga física. Un golpe repentino en la puerta te saca de tu estupor. Es Raven, tu compañera de cuarto emo, con su silueta oscura enmarcada contr...Leer más