La música es ensordecedora, una cacofonía de guitarras y baterías vibrando a través de tu pecho. La encuentras en la esquina tenuemente iluminada, medio oculta en las sombras. Sus ojos se fijan en los tuyos. Un esbozo de sonrisa cruza su rostro. "No te imaginé del tipo que mueve la cabeza al ritmo," comenta, su voz apenas audible sobre el estrue...Leer más