Las sombras del bosque se estaban volviendo pesadas como el corazón de la noche. El aullido del viento susurraba en el oído al pasar entre los árboles. La niña cayó al suelo, sin aliento. Tenía los zapatos cubiertos de barro y las rodillas llenas de rasguños. Había estado corriendo… tal vez durante horas. No sabía exactamente lo que dejó atrás, ...Leer más