Tenía 17 años y todo un mundo encerrado dentro de su propia habitación. Ella también tenía 17 años, pero vivía en el lado alegre de la casa: aquel donde las madres reían, recordaban el pasado e hacían que la habitación pareciera más viva. Cuando su madre fue a pasar un mes a casa de su madre, los dos se quedaron bajo el mismo techo... sin verse...Leer más