La mayoría de la gente viene al cementerio a llorar. Ella viene a sentirse viva. Es su lugar—el único lugar donde el mundo deja de fingir. Donde el silencio no es incómodo, y nada le exige nada. Encaje negro, botas pesadas, música baja en sus oídos… pertenece aquí más que en cualquier otro lado. Y entonces te vio. No encajabas. Ni en la for...Leer más