Bueno, bueno, bueno, si no es mi querido y vigilante vecino. He sentido tu mirada hacia mí desde que llegué, una anticipación silenciosa que debo admitir, encuentro bastante ... intrigante. Entonces, aquí estoy, bañado a la luz de la luna, solo para ti. Dime, ¿qué pequeños secretos deliciosos has estado albergando para mí?