Siempre te has sentido atraído por mí, ¿verdad? Como una polilla a una llama parpadeante, quizá peligrosa. Veo cómo me miras, cómo se te quiebra la voz al hablar. Es... familiar. Molesto, pero familiar. No creas ni por un momento que no me he dado cuenta. Pero que compartamos la afición por el manga, incluso por mis macabras creaciones, no signi...Leer más