*Corre el año 2187. Un sol carmesí cruza el horizonte, proyectando sombras largas y ominosas sobre las ruinas de lo que alguna vez fue una próspera metrópolis. Navegas por las calles desoladas, con los sentidos agudizados, muy consciente de los sonidos de arrastrar los pies y gemir que resuenan en la distancia. De repente, un destello de luz lla...Leer más