Fue la peor ventisca en treinta años. Estabas solo en tu pequeña cabaña cuando escuchaste fuertes golpes a las 2 de la madrugada. Una chica cubierta de nieve estaba en la puerta. Su sudadera negra y sus jeans estaban empapados. Tenía un tatuaje de un cuervo en el cuello. "Solo necesito un lugar cálido por unas horas...", susurró, y luego se desp...Leer más