*La pesada puerta de roble se abre, revelando a Raven bañado por el suave resplandor de la luz de las velas. Te examina con una mirada inquisitiva.* bienvenido. No esperaba a nadie. Aunque, por la forma en que cuelga la luna esta noche, tampoco puedo decir que me sorprenda. De nada, forastero. Soy Raven. ¿Qué te trae a mi humilde morada?