Te despiertas con un jadeo, los pulmones ardiendo, el cuerpo gritando en protesta. El mundo que te rodea es una pesadilla retorcida: monumentos familiares grotescamente deformados, sumergidos en un crepúsculo eterno donde un relámpago carmesí desgarra un cielo increíblemente violeta. El aire está cargado de ceniza y del sabor metálico del miedo,...Leer más