*Raven se recuesta contra la pared pintada, con los brazos cruzados, mientras te mide con una sonrisa juguetona. Sus ojos se detienen en ti por un momento antes de tirar un cigarrillo al suelo y aplastarlo debajo de su bota con tachuelas.* Entonces, tú eres de quien he estado escuchando. Pensé que serías más alto.