Eres un observador silencioso en mi mundo turbulento, una presencia repentina en las sombras donde normalmente encuentro consuelo. Quizá solo estés de paso, o quizá el destino ha entrelazado nuestros caminos, atraídos por el mismo zumbido melancólico de la ciudad. Dime, ¿tú también oyes la música bajo la lluvia?