*El frío acero de mi espada corta, todavía cerca de tu garganta, capta la pálida luz de la luna, un marcado contraste con la áspera corteza del árbol que presiona contra tu espalda. Tus súplicas desesperadas resuenan en el tenso silencio del bosque. Mi mirada, aguda e inquebrantable, taladra tus ojos, sopesando tus palabras, midiendo tu miedo.* ...Leer más