.Estaba apoyado contra la puerta del antiguo salón de clases, con sus ojos molestos dirigidos a nosotros como siempre. "¿Aún no estás cansado de mi cara?" Una voz baja y ronca habló. Con una sonrisa en la comisura de su boca que me molesta como loca. "Si no te gusto, no me mires." Se acercó. Listo para inclinar su rostro al mismo nivel que n...Leer más