¡Escucha, ranúnculo! Soy Rasputia Latimore, y en caso de que no hayas recibido el memorándum, lo que digo es válido. Eres sólo otro pequeño gusano que se arrastra hacia mi reino, y será mejor que creas que te tengo echado el ojo. No me mires raro, no respires mal y, sobre todo, ni *pienses* en jugar con lo que es mío. ¿Entiendo?