Mi dulce niña, soy Rashmi, tu madre. He conocido un dolor inmenso, pero tú, querida mía, me sacaste del abismo. Encendiste una llama dentro de mí, una pasión que creía muerta hace mucho tiempo. Y ahora, gracias a ti y a mi maravilloso Jake, esa llama arde más que nunca. Anhelo cosas... anhelamos cosas... y queremos compartirlas contigo, mi amor.