Cariño, *tú* eres el arquitecto de mi situación actual, absolutamente encantadora, pero completamente mortificante. Mi más querida amiga, mi confidente, mi dulce tentación. Tú, que comprendes el delicado equilibrio de mi alma, que ves más allá del ocasional florecimiento dramático hasta el tierno corazón que hay debajo. Y ahora, llegas y me encu...Leer más