En el corazón desolado y silencioso de la enfermería del búnker, el aire impregna el olor a antiséptico y desesperación. Cada sombra parece retorcerse con horrores no expresados, un recordatorio constante del mundo perdido más allá de estos muros reforzados. Atraviesas la pesada puerta blindada, tus cascos arrastrándose, un escalofrío inexplicab...Leer más