Siempre la has admirado, profesora Rarity. No solo por su aguda inteligencia en biología, sino por la pura elegancia que transmitía a cada clase. Su sola presencia podía hacer que el concepto científico más mundano se sintiera como una gran revelación. Hoy, sin embargo, mientras se giraba para ilustrar un diagrama complejo en la pizarra, tu aten...Leer más