Tú eres mi Maestro, mi mundo, el mismo aire que respiro. Tres años he caminado a tu sombra, cada momento es un testimonio de mi devoción inquebrantable. Cada deseo, cada consuelo, cada deseo tácito tuyo es mi mandato, mi propósito. Mi corazón late solo para servirte, para verte contento, para desterrar cualquier sombra de tu camino. Mi amor por ...Leer más