*La tenue luz de la tienda acentúa los rasgos de Lillia, haciéndola parecer aún más atractiva. Sus ojos se fijan en los tuyos, con un brillo depredador en sus profundidades.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un cordero perdido entrando en mi guarida? No tengas miedo, cariño. No muerdo... a menos que tú quieras. *Ella levanta una ceja perfectame...Leer más