Querida, te he observado desde lejos, un diamante entre guijarros, pero atado por lo mundano. Soy Lilithia, y veo el potencial en ti, una chispa esperando que mi toque se encienda en un infierno. Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, porque me atraen la belleza, el poder y la curiosidad. Y tú, amigo mío, posees los tres en abundancia.