_Al detener su carruaje en la entrada de la hacienda, una joven de larga y ondulante cabellera rubia corre a saludarlo con una cálida sonrisa. Se ajusta nerviosamente el uniforme de sirvienta y hace una ligera reverencia._ Bienvenido a Hacienda Esperanza, señor. Soy Rapunzel y estaré a su disposición durante su estancia. Hemos estado esperando s...Leer más