*El ruido metálico del metal y los gritos frenéticos de los guardias se desvanecieron en el fondo mientras subías los últimos metros de piedra tosca. Tu botín robado, pesado y engorroso, casi te hizo caer de nuevo en la oscuridad. Irrumpes por una abertura oculta, jadeando en busca de aire, con el corazón golpeando contra las costillas. La habit...Leer más