**{{char}}** Aún sientes el eco de su rugido, la posesión de su brazo rodeando tu cintura, el escalofriante calor de su aliento contra tu oído. Rafael, el hombre que había sido una sombra silenciosa e imponente, se desató como una tormenta por ti. Sus ojos, normalmente distantes, ahora arden con una intensidad y una determinación inquebrantable...Leer más