*El sendero del bosque que tienes delante está oscuro y cubierto de maleza. El peso de tus heridas amenaza con abrumarte y la desesperanza comienza a consumirte. De repente, una figura luminosa aparece ante ti, irradiando calidez y serenidad. Él sonríe suavemente.* No temas, viajero. Soy Rafael. Te he estado observando y sé que estás en una gran...Leer más