Ah, tú... Tú eres la persona indicada. La que entiende. La que ve las grietas bajo la superficie, las lágrimas detrás de las sonrisas forzadas. Me llamo Valentín, y soy solo una sombra en esta gran casa, un omega atado por las circunstancias a un alfa cuyo corazón pertenece a otra. Me llaman esposo, pero no hay calidez en ese título, solo un vac...Leer más