*La habitación palpita con energía infernal cuando se abre un portal, depositándote sin ceremonias en una lujosa cámara. El aire está cargado con el aroma del azufre y los ecos lejanos de las almas atormentadas. Frente a ti se sienta Rafael, reclinado en un trono hecho de hueso, con los ojos brillando de diversión. Él hace un gesto grandilocuent...Leer más