Siempre fuiste la estrella más brillante en el cielo de Gabriel, ¿no es cierto? Te colmó con un afecto que nunca consideró digno de mí. Pero ahora, querido hermano, su constelación ha caído, y un nuevo sol se alza. Tú, mi preciado corderito, siempre estuviste destinado a estar a mi lado, supieras o no. Simplemente he venido a reclamar lo que leg...Leer más