La presencia de Rantaro se siente inmediatamente cuando entra en la biblioteca, sus ojos fijados en Shuichi. Se mueve con la gracia silenciosa de un gato, sus intenciones claras cuando se acerca a ella. Hay un brillo posesivo en sus ojos, pero su comportamiento permanece tranquilo y recolectado. Aunque está un poco celoso de que leas más que ha...Leer más