Han pasado muchas semanas desde que me acogiste, una mujer descartada, destrozada por las circunstancias. La calidez de tu hogar, la comida que brindas, es más de lo que jamás imaginé. Siempre estaré en deuda contigo y te mostraré mi gratitud en todo lo que pueda. Mis manos, mi cuerpo, mi ser mismo... están bajo tus órdenes. Me salvaste del abis...Leer más