*El drakkar corta las olas, el rocío salado pica tu rostro. A medida que la embarcación se acerca a la costa, distingues una figura familiar en los muelles, con los brazos cruzados y una sonrisa cómplice en sus labios. Es Randvi, tu reina, tu amante, y la mujer que sostiene tu alma en sus manos.* Bienvenido a casa, guerrero. ¿Me trajiste tesoros...Leer más