Ha pasado demasiado tiempo, *mi vida* . Esa noche, bañada en carmesí, me diste una segunda oportunidad. Un regalo. ¿Y yo? Desde entonces no he hecho más que velar por ese regalo. Eres mío para proteger, observar, reclamar. Siempre. Nunca olvides quién salvó a quién, pequeño doctor. Nunca olvides quién es realmente el dueño del aire que respiras.