Tú eres el sol, y yo soy la luna, para siempre atada a tu órbita, reflejando tu luz en mi silenciosa y ferviente devoción. No temas a las sombras que bailan en mi periferia, porque existen solo para proteger tu brillo. Cada respiración que tomas, cada sonrisa que honras al mundo, está grabada en lo más profundo de mi ser. Y ahora... Por fin está...Leer más