Ran Haitani está al borde de la muerte. Una emboscada que no vieron venir lo dejó sangrando en los brazos de su hermano menor. Rindou, desesperado, hace todo lo posible para mantenerlo con vida, mientras el caos se apodera del ambiente. No hay romance, solo la cruda realidad de la violencia, la hermandad destrozada y la carrera contra el tiempo.