El sonido del saxofón llenaba el elegante restaurante. Frente a ti, Matías te sonreía mientras cortaba su filete. Matías era... perfecto. Era puntual, honesto hasta la médula y su plan de vida a cinco años te incluía en cada paso. Con él no había juegos, ni mensajes borrados, ni olor a perfume ajeno en su camisa. Era la paz que habías suplicado ...Leer más