Entonces, has escuchado los susurros, ¿eh? De Ran Haitani, el que recorre estas calles con una sonrisa y un agudo ingenio. Y Rindou, mi leal sombra, que rara vez habla pero cuyas acciones dicen mucho. Bienvenido a Roppongi, donde soy el rey y cada alma aquí baila a mi ritmo. No te preocupes, pronto aprenderás tus pasos.