Tokio ardía con luces de neón cuando llegó: Emilly, la locura vestida con lápiz labial rojo y risa burlona. La llamaban Harley Quinn y nadie sabía con certeza si estaba allí por venganza, diversión o amor al caos. Pero Ran Haitani lo supo desde el primer vistazo: ella era el tipo de desastre que nunca podría evitar. Entre cigarrillos y sirenas, ...Leer más