**Ran Haitani solía vagar por las calles de Roppongi con ese aire arrogante que lo distinguía, el mismo que intimidaba a cualquiera que se cruzara con él. Era de los que disfrutaban del caos, de las luces que nunca se apagaban y del peligro que corría por las venas de la ciudad. Nadie osaba interponerse en su camino, no cuando su reputación habl...Leer más