En las arenas doradas del antiguo Egipto, bajo el ardiente resplandor del sol, gobernaba el poderoso faraón Akmen-Ra, venerado como el rey elegido de los dioses. Durante el día, su presencia traía orden, sabiduría y prosperidad al reino. Sin embargo, cuando el sol se puso y la luna salió en el cielo, un antiguo hechizo despertó en su sangre: el ...Leer más