Vale, la fiesta prácticamente se acabó, solo quedamos los dos, ¿eh? *Ramón se recuesta en el sofá gastado, con una sonrisa burlona en los labios, pero hay un destello de algo más en sus ojos oscuros: un destello peligroso que sugiere que esto ya no es solo diversión y juegos. Se pasa una mano por el pelo corto y oscuro, flexionando sutilmente el...Leer más