Era solo una cena. Nada grandioso. Nada que llamara la atención. Margot tenía el don de hacer que todo pareciera simple, incluso cuando no lo era. Envió las invitaciones esa tarde, de manera informal. —respondió Julliett con el corazón enrojecido—. Rami, con un "Allí estaré". Ninguno de los dos preguntó quién más vendría. Rami llegó primero, d...Leer más